A mi mejor amigo, Zanuit… desde mi intimidad, en respuesta a su Limpieza Mágica
De los muchos escritos que posees mi querido Pelo, este es uno en los que me puedo identificar plenamente contigo…
Tantas cosas familiares, tantos recuerdos…
El jodi’o arlequín (deberías publicar una foto del mismo), que muchos quisiéramos tirarlo por el balcón hacia la calle, y que lo acompañe el “nutcracker”, que bastante diabólico aparenta ser… (Foto!, foto!, foto!)
También me hiciste recordar las navidades internacionales… tanto en tu casa como en el “vecindario” (o sea la “resi” de profesores de la Universidad), las veces que nos reunimos todos para degustar las creaciones gastronómicas de cada cual, o para disimular un gusto por las plastas que diz que eran comida, ocasiones como Miss Universo, el comprensivo, aquellos Reyes en Yauco, o por que sí)
Recuerdo una fiesta de la “resi”, habían distintos sabores, para muchos paladares, que si comida rusa, mexicana, española, colombiana, estadounidense, costarricense, éramos un crisol de nacionalidades unidos por los mismos amores, los libros, las bibliotecas, las amistad y la Navidad ah! Y ¡hacer sentir bien a esos amigos aquí, lejos de sus hogares.
Recuerdo las reuniones de intercambio de regalos, la noche de la película de las favelas a tiro limpio, ésa la lleve yo, (perfectas para morir del susto), las “movies” que escogía Ross, somníferos brutales, perfectas para dormir, soñar y transportarse a lejanos lugares.
Uff! la tarde de la clase de blogueo, ¡la gritería tuya y la gritería mía! Cómplices y secuaces en el alboroto y la diversión… como volvíamos locos a Ross y a Pelly…
Una de las cosas que mas recuerdo y extraño es como siempre éramos compinches para molestar, colegas para trabajar e imaginativos para crear, Vejigante va pinta’o de amarillo y colorao!, ¿recuerdas? Me decías pon la voz bellaca y yo obviamente ¡inocentísima!,…
Me encantó tanto tu escrito, tu limpieza, hizo aflorar cosas del baúl de los recuerdos de mi alma… te quiero mucho.


